MENDIGAR de CHARO BOLIVAR




Ya se lo había dicho todo. Trabajaba 14 horas cada día, algunos fines de semana me llevaba trabajo a casa, sin tener en cuenta que tenía una familia, que debía dedicar tiempo a ellos y por esa regla de tres no tenía tiempo para nada. Le dije que la condiciones eran inhumanas, todo el trabajo se me arremolinaba encima de la mesa del despacho y estaba sola para hacerlo. Mi compañero de oficina era experto en decir “Eso es trabajo tuyo” Y así se quitaba responsabilidades. Él se dedicaba atender al público y hablar y hablar todo el día hasta que se le secaba la lengua. Y no sólo cobraba más por que él era hombre y yo, sólo una mujer cuyo sueldo sólo era una ayuda en casa, sino que mi jefe le había subido el suyo 130 euros más y el pánfilo encima desplegaba su cola de pavo real delante de mí. Le dije que se metiera mis 600 euros de sueldo por donde le cupiera, que yo ya estaba harta.

Él me miró con sus ojos de ofidio a punto de atacar. Sacó su libreta y con su lápiz garabateó algo. Entonces habló:

- Bien si eso es lo que quieres, no hace falta que vengas más.

No era lo que yo me esperaba, en una centella pasó por mi mente, la hipoteca, el coche a plazos, la tele a plazos, la enciclopedia a plazos, el ordenador a plazos, comer cada día, la gasolina, el colegio, la guardería, las vacaciones programadas…

Ahora, tragándome mi orgullo, me tocaba mendigar para que no me despidiera.



(c) Charo Bolivar- junio 2007

3 comentarios:

  1. A veces, vamos tejiendo una cuerda que, sutilmente, se va liando en torno nuestra... impidiéndonos poco a poco el poder movernos. Hasta que nos afixia.

    Saludos, desde Andalucía.

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  2. escandar10:22 a. m.

    me pierdo entre tantos foros que tienes, y además espectaculares a cada cual más.
    este relato, que se corta a medias como una respiración, supongo, me ha hecho decir y una mierda!!! al final.
    porque me excita mucho la dominacion, lo reconozco, pero lo detesto en la puta vida real. así que cuando el susodicho jefe se baje los pantacas y se saque la polla para que ella se la mame como no lo hace su mujer, dila, de mi parte, que le pegue un jalisco de los buenos y después, que me pegue un toque y los dos juntos buscamos otro trabajo si es por eso.

    y charo, un beso, vale.
    muchos besos.

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  3. Charo, preciosa...cuidate mucho.

    Por cierto...bonita foto :-)...el texto ya sabes que es perfecto.

    Besos

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